Rigolleau, la principal fábrica de vidrio del país, redujo su producción local y empezó a importar desde China
“La compañía debe cambiar su modelo de negocio tradicional”, había reconocido en el balance presentado en febrero.

Rigolleau, la principal productora de vidrio del país, decidió reducir su fabricación en Argentina y reemplazar parte de lo que hacía en el país por importaciones de China. La empresa informó ante la CNV que cerró el ejercicio 2025 con pérdidas de $5.596 millones, ventas totales que cayeron 19% (a 112.088 millones) y exportaciones que bajaron 37,8%. “La compañía debe cambiar su modelo de negocio tradicional”, había reconocido en el balance presentado en febrero.
La causa principal es la pérdida de competitividad: los costos locales subieron mucho, los proveedores argentinos exigían renegociaciones constantes de precios, y los productos importados de China (incluyendo flete y embalaje) resultan más baratos. Además, la apertura comercial aumentó la presión de importaciones baratas, hubo fuerte volatilidad en las tasas de interés y el consumo interno se desplomó. Para sobrevivir, la compañía apagó un horno industrial el año pasado, pasó a operar al 60% de su capacidad y bajó la producción de 132.700 toneladas (2023-2024) a 114.305 toneladas (2024-2025). Esto ya implicó la pérdida de cerca de 100 puestos de trabajo.
Rigolleau mantiene producción en líneas estables como envases farmacéuticos y alimentarios, pero en vajilla para el hogar cambió su modelo tradicional y ahora importa directamente productos terminados. No hay despidos masivos adicionales anunciados por ahora, pero los trabajadores están preocupados.