Las ventas minoristas de pymes bajaron 3,2% en abril y ya suman 12 meses consecutivos de caída

Según informe de CAME, las ventas en los comercios de pequeñas y medianas empresas volvieron a caer. En abril registraron una baja del 3,2% frente al mismo mes del año anterior y del 1,3% respecto a marzo. Con estos números, el retroceso acumulado en los primeros cuatro meses del año llega al 3,5%. Es el duodécimo mes seguido con resultado negativo para el consumo interno.
Ricardo Diab, presidente de CAME, explicó en una entrevista con La Voz que el problema de fondo es la pérdida de poder adquisitivo de los salarios. La gente tiene menos dinero disponible y prioriza solo lo esencial, buscando ofertas, cuotas o promociones. Por eso, Diab fue directo: no se ven señales de recuperación en los próximos meses.
De los siete sectores medidos, seis cerraron abril en baja:
🔹 Bazar y decoración: -12,3%
🔹 Perfumería: -7,2%
🔹 Ferretería, materiales eléctricos y para la construcción: -4,2%
El único que creció fue farmacias, con un aumento del 6,1% por motivos estacionales. Las ventas online de los locales físicos subieron 8% interanual, pero no alcanzaron para compensar la caída general.
Diferencias por provincia
No todas las regiones sufrieron igual. Córdoba y Santa Fe mostraron mejor performance gracias al impulso de la agricultura y la industria. Neuquén también se destacó por la actividad energética. En cambio, el norte del país y provincias como San Juan o Chaco sintieron el golpe con más fuerza por su menor diversificación económica.
La realidad cotidiana de los negocios
Muchos comercios trabajan con rentabilidad casi nula o directamente a pérdida, quemando stock para sobrevivir. Los cierres se dan de a poco, como un goteo constante, porque son emprendimientos familiares que los dueños resisten hasta el final. A esto se suma la competencia desleal del contrabando y las compras online desde el exterior.
Qué esperan los comerciantes
Más de la mitad de los encuestados considera que el contexto actual no es bueno para invertir. Aunque un 37% espera alguna mejora en los próximos doce meses, la mayoría prefiere esperar a que suban los ingresos reales de las familias y bajen los costos fijos de los negocios. La llegada del frío podría dar un pequeño impulso a ropa y calzado, pero CAME advierte que será leve y no alcanzará para cambiar la tendencia general.