El Gobierno reglamentó el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral con reducción de aportes patronales por 4 años
El Gobierno nacional publicó el decreto 315/2026 en el Boletín Oficial y puso en marcha un capítulo clave de la reforma laboral. Se trata del Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), que baja drásticamente los aportes que pagan las empresas cuando contratan trabajadores que estaban en la informalidad. La medida se oficializó esta madrugada, después de que la Justicia revocara un freno judicial y confirmara que la reforma está vigente.
La reforma laboral venía trabada por una demanda de la CGT, pero la Cámara de Apelaciones del Trabajo y luego la Cámara Contencioso Administrativa Federal dieron la razón al Ejecutivo. Con el camino despejado, el Gobierno avanzó rápido para activar este incentivo. El objetivo central es fomentar la creación de empleos en blanco: las empresas que contraten a perfiles específicos pagarán mucho menos en contribuciones durante los primeros cuatro años. Esto busca reducir la informalidad y darles a los empleadores un alivio concreto para animarlos a incorporar personal.
Quiénes pueden acceder al beneficio
El régimen apunta a cuatro grupos de trabajadores:
🔹 Personas que no tenían empleo registrado al 10 de diciembre de 2025.
🔹 Quienes estuvieron desocupados los últimos seis meses antes de la nueva contratación.
🔹 Ex monotributistas que no trabajaron en relación de dependencia en el sector privado en los últimos seis meses.
🔹 Trabajadores cuyo último empleo registrado fue en el sector público (nacional, provincial, municipal o de CABA).
Cómo funciona el incentivo
Las empresas deben estar inscriptas en ARCA desde el 10 de diciembre de 2025. Las nuevas contrataciones que entran en el beneficio se pueden registrar entre el 1° de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027. No pueden representar más del 80% de la planta total de la empresa. El beneficio dura 48 meses desde el alta de cada trabajador y reduce las contribuciones patronales al 2% y al 3% según el destino de los fondos (SIPA, Fondo Nacional de Empleo, Asignaciones Familiares e INSSJP). Los ingresos extras del trabajador no afectan el descuento que recibe la empresa.
ARCA será la encargada de controlar que todo se cumpla. Si la empresa no respeta las reglas, deberá pagar lo que no aportó más intereses y multas. Además, la contribución al Fondo de Asistencia Laboral sigue siendo obligatoria.