El Gobierno descarta una baja de impuestos a los combustibles, pese a los aumentos de 15% en la nafta y el gasoil por la guerra
Es para mantener el superávit fiscal, mientras cae la recaudación. En paralelo, en Economía estudian postergar las subas mensuales del impuesto a los combustibles líquidos y el impuesto al dióxido de carbono.
El Gobierno decidió no bajar los impuestos a los combustibles, aunque en marzo la nafta y el gasoil ya subieron cerca de un 15%, impulsadas por la crisis energética global derivada del conflicto en Medio Oriente. La prioridad sigue siendo mantener el superávit fiscal, incluso si eso implica más presión en los precios, mientras cae la recaudación.
Según Clarín, lo que sí están evaluando desde el Ministerio de Economía es no seguir subiendo los impuestos a los combustibles en los próximos meses (venían ajustándolos cerca de 1% mensual) para no empeorar la situación. En lo que va de 2026, estos tributos ya recaudaron más de $870.000 millones, unos US$600 millones (0,1% del PBI)..
Actualmente, existe un "atraso" impositivo: $89,40 por litro de gasoil y $212,50 en nafta según datos de la consultora Economía & Energía, lo que implica resignar unos US$200 millones mensuales de recaudación. Aun así, el Gobierno mantiene su postura de no intervenir en el mercado, ni siquiera ante un shock externo.
El Gobierno incluso tiene la opción de frenar exportaciones para asegurar el abastecimiento interno, pero prefiere no usarla para no romper la confianza con las petroleras.

